El SuBmArInO, oTrO mÍtIcO dE mArÍn

Uno de esos sitios que forman parte de mi imaginario infantil: el Submarino de Marín, en la calle Ejército y Marina 7, uno de esos locales “peculiares” que se mantienen inalterables con el paso de los años.

el_submarino_marin

Situado en el sótano de una casa y con una decoración que le otorga su peculiar personalidad, la carta se mantiene prácticamente igual que cuando mi abuelo me llevaba allí, hará ya unos veintimuchos años, él iba a por los choquitos en su tinta…, yo creo que es la única comida que no me gusta jajaja…, pero el caso es que ahí me llevaba y, como siempre había marisco, yo encantada!!!

tapas_y_raciones

tapeo

Aún recuerdo la primera vez que mi abuelo me dijo vamos al submarino de Marín y yo, ¡que ingenua!, loca de emoción imaginándome visitar el “Nautilus” de Julio Verne…

o_submarino

Hace unas semanas quedamos con unos amigos en Marín y ahí nos fuimos, a recordar viejos tiempos !!!

Y tomamos un poquito de todo: nécoras, salpicón de marisco, pulpo á feira, gambas al ajillo, todo ello regado con un rico vinho verde portugués y de postre tarta de queso.

pulpo_feira

necoras

salpicon

gambas_ajillo

tarta_queso

Lo dicho tapeo de toda la vida con un plus de marisquito, rico y a precios razonables. Muy recomendables percebes y cigalas de Marín y a quién le gusten los famosos chocos en su tinta de mi abuelo 😉

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bAr FaRiÑa

Finalmente resulto ser que “A de Miguel” es “A de Manolo” y que sí tiene nombre “Bar Fariña”.

Como ya dije está en Bon de Arriba (Bueu) en la carretera que va a Cangas por la Costa y tienen un albariño y un tinta femia buenísimos, además de pulpo de Bueu en su punto, ni duro, ni blando, simplemente perfecto.

La semana pasada cenamos ahí en la terraza exterior. No hay grandes lujos es el típico bar gallego de los de toda la vida, si bien es cierto que la zona de Beluso, Bon y Cabo Udra en verano se llenan de gente, así que han montado una sencilla terraza exterior que hace que el local tenga mayor capacidad.

De cena lo típico, empanada de millo (maíz) de berberechos, de las más ricas que he comido nunca, no me quiero ni imaginar como hubiese estado calentita, la próxima vez habrá que ir a mediodía y no a la noche, para probarla recién hecha.

Albariño, pimientos de Padrón y mi pescadito frito favorito, acedías!!

Lo dicho, la típica cena de verano, sencillita pero muy que muy rica. Si vais por esa zona parar a tomaros algo un vino y media tapa de pulpo o una caldeirada de pescado, unas cariocas, unos chinchos, nada fuera de lo normal pero muy rico, fresquito y barato.

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A dE mIGuEl

Hacía tiempo que tenía ganas de añadir una entrada sobre este bar que descubrí gracias a mi padre, gran amante de los “vinos no etiquetados“, dice él que con tanto filtrado pierden muchos matices y la verdad es que sí que pierden, sobre todo color, sabor y aroma. De hecho, hoy en día hay muchos enólogos que comienzan a optar por no filtrar sus vinos, normalmente lo indican en la botella “pueden aparecen sólidos en suspensión” y es el consumidor el que tiene la decisión final de compra o no comprar.

El caso es que en Bueu, de Cela a Beluso, hay una gran cantidad de bares, tabernas y “furanchos o loureiros” donde se pueden degustar todos estos caldos de elaboración casera y gran sabor y aroma; se cultivan diferentes variedades pero la más apreciada es, quizás, la “Tinta Femia, de la que algunos dicen que es exactamente lo mismo que el “Caíño tinto” del Salnés  pero que los lugareños defienden como propia. (Un estudio genético demuestra que el tinta femia y el caíño son idénticos)

Creo que me estoy yendo por los cerros de Úbeda…

“A de Miguel” (nosotros le llamamos así pero igual se llama de otra forma, la verdad es que no lo sé…) en Bon de arriba (Beluso, Bueu) es uno de esos bares desde donde puedes disfrutar de unas espléndidas vistas, a un lado la bocana sur de la Ría de Pontevedra, donde emergen majestuosas Ons y Onza y al otro lado la Ría de Aldán, mientras saboreas un fantástico vino país, como decía antes, “Albariño” o “Tinta Femia” y una tapa de uno de los pulpos más ricos que he probado jamás, en su justo punto de cocción.

“É un deses bares de toda a vida”, sencillo, tan sencillo que ni tan siquiera tiene un cartel en la puerta, pero con un reclamo tan bueno y simple como es un delicioso vino servido por medias (tazas, las “cuncas” de loza blanca de siempre con la marca de hasta donde se llenan), el pulpo y unos pescaditos fresquitos y preparados como lo haría nuestra abuela, por eso siempre está a tope tanto de parroquianos como de visitantes.

Pues, como siempre que vamos a Beluso, últimamente, ahí nos acercamos antes de comer para tomarnos nuestro “Pulpo á Feira” y dos medias rico, rico y por sólo 8,00 €.

Los domingos a mediodía nos vemos por allí!!!

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